ENCICLOPEDIA JUDAICA
VOZ TARAZONA

Tarazona, ciudad en la provincia de Zaragoza, NE de España. Su comunidad judía fue una de las más importantes del Reino de Aragón. La proximidad de la ciudad a la frontera de los Reinos de Castilla y Navarra brindó a sus habitantes amplias oportunidades comerciales, y la comunidad pasó largas épocas de prosperidad y expansión. Hubo dos barrios judíos: uno viejo y uno nuevo, cada uno con una sinagoga que estaban situadas cerca una de la otra; la nueva fue en realidad una ampliación de la vieja entre casas de cristianos. El barrio viejo estuvo situado entre las calles de Conde, Rúa Alta y la Puerta Ferreña, una de las calles es conocida aún como “Calle de la Judería”. El barrio nuevo comenzó a formarse en el año 1371 entre las calles Los Aires, la plaza de la ciudad, y la Plaza del Rebate (actualmente conocido como “de la Merced”). El cementerio judío se encontraba cerca.
El asentamiento judío en Tarazona era antiguo: en el año 1123, Alfonso I le concedió al obispo de Tarazona un diezmo de los impuestos de los judíos de su obispado. Sin embargo, ganó en importancia en el siglo XIII y durante este período desempeñaron cargos los miembros de la familia Portella: Don Musa de Portella fue bayle de la ciudad durante el reinado de Jaime I hasta que fue nombrado bayle del reino: después de él, Ishmael de Portella actuó como albacea del infante Pedro, hijo de Alfonso III. Baer afirma que esta familia había sido capaz de financiar los impuestos y el presupuesto de toda la comunidad (véase biografía).
Pedro III tomó un interés especial en la organización de la comunidad y ratificó en 1285 una orden comunal que estableció el procedimiento del pago de impuestos sobre inmuebles y propiedades móviles y estipuló personas exentas de efectuar tales pagos, sirviendo la declaración de los gravados como base de imposición.
Después de la disputa que R. Shem Tov b. Isaac Shaprut llevó a cabo en Pamplona con el Cardenal Pedro de Luna (1375), se asentó en Tarazona donde escribió probablemente Even Bohan a principios de los años de 1380 y donde ejerció como médico. Sin embargo, se implicó en una controversia cuyos detalles son desconocidos. Un número de judíos de Tarazona fueron prestamistas y dieron créditos al ayuntamiento y a los habitantes de ciudades cercanas en Navarra y Castilla.
Después de las persecuciones de 1391. La comunicad de Tarazona no quedó afectada por las persecuciones de judíos en España debido a la enérgica protección por parte de la corona. La ola de conversiones entre los judíos en España durante este período también afectó a ésta comunidad y después de la disputa de Tortosa (1413), muchos de sus miembros abandonaron la fe judía, incluso algunos de los más conocidos. Otros miembros de estas familias permanecieron leales al judaísmo y continuaron ejerciendo papeles importantes en la administración de la comunidad.
El poder de la comunidad reavivó aparentemente durante la tercera decena de siglo XV. Los judíos construyeron casas, los contratistas de obras fueron judíos y moros apostatas. Para ayudarle en mayor medida a la comunidad, en 1457 Alfonso V aceptó la petición de aliviarles de los impuestos y la eximió del pago de impuestos y de otros cargas. La actitud favorable de Alfonso fue debido a su deseo de rehabilitar la totalidad de las comunidades del reino (tal como en Zaragoza, Jaca, Teruel etc.). También Juan II adoptó esta política con respecto a los judíos de Tarazona. Sin embargo los judíos de Tarazona sufrieron la política interna de Fernando V, como el resto de los judíos del reino. En 1484, Fernando ordenó a los judíos de la ciudad testificar ante la inquisición, en caso de conocer a algún converso que observara los preceptos judíos. En 1491, varios miembros de la familia de Santa Fé (Asniel) fueron quemados en la hoguera: otros fueron sentenciados en 1497 y 1499.
Durante la expulsión de los judíos de España en 1492, los de Tarazona se fueron a la cercana Navarra probablemente. Se confió la totalidad de sus créditos pendientes de cobrar a Luis de Alkalá y a Fernando Núñez Coronel (Abraham Sencor).
Bibliografía:: Baer, Spain, index; Baer, Urkunden, 1 (1929), index; J.M. Sanz Artibucilla. Historia de la Ciudad de Tarazona, 2 Vols. (1929 30); ídem, in: Sefarad 4 (1944), 73 98; 5 (1945), 377 66; 6 (1946), 374 6; 7 (1947), 63 92 (1949), 393 419; F. Cantera, Ibíd. , 3 (1943), 340f. ; L. Piles Ros, Ibíd., 10 (1950), 107ff.; F. Cantera, Sinagogas Españolas (1953), 311-3; Suárez Fernández, Documentos, 30, 486.