Moshe de Portella

Los hermanos Portella (Moshe, Salomó, Abraham, Ismael y Yucef )
familia judía de Tarazona y con residencia habitual en la misma,
aparecen desde el año 1267 y durante los reinados de Jaime I, Pedro III,
Alfonso III y Jaime II, desempeñando funciones públicas en la
administración del Reino de Aragón y también, aunque en menor
medida, de Cataluña y Valencia.En este período de tiempo, calificado por los historiadores como el
Siglo de Oro del Judaísmo en la Corona de Aragón, fueron muchos los
judíos que intervinieron en la administración financiera del Estado y,
aunque nunca ostentaron cargos ni funciones políticas, judiciales o
militares, muchas de sus actividades en el terreno económico les
llevaron a intervenir en asuntos propios de esas áreas. Entre todos
esos judíos aragoneses, el más sobresaliente, tanto por la importancia
de sus cargos y atribuciones oficiales como por la extensión de los
territorios donde intervino, es sin duda el turiasonense Moshe de
Portella.Fué durante años Bayle y Merino de Tarazona. Al mismo tiempo
desempeñó idénticos cargos, simultánea o sucesivamente, en muchas
de las ciudades y villas del noroeste y norte de Aragón, así como de
algunas ciudades del reino de Valencia y de Cataluña. En el reinado de
Alfonso III llegó a ser de hecho Baile general de Aragón. Controló las
recaudaciones de las rentas y derechos reales, intervino en pleitos
judiciales tanto entre particulares como entre jurisdiciones, dictaminó
embargos, desembargos y compensaciones económicas por
homicidios, cuidó de la restauración y administración de castillos, se
encargó de la adquisión y almacenamiento de víveres, supervisó las
aduanas de la frontera navarra, y realizó levas de fondos, armas,
caballos y hombres para las guerras del Rey, acompañando a éste en
sus continuos desplazamientos por Aragón, Cataluña y Valencia.Por orden de Moshe de Portella, o con su visto bueno, la Cancillería
Real expidió documentos y órdenes sobre actuaciones
económico-administrativas, sobre asuntos judiciales e incluso sobre
cuestiones diplomáticas y militares. En definitiva, llegó a acumular
tanto poder que en las Cortes de 1286 los ricoshombres aragoneses
pidieron al Rey que Moshe de Portella fuera separado de sus funciones,
por ser judío. Pero el Rey no renunció a sus servicios, y Moshe de
Portella siguió ejerciendo los mismos cometidos pero sin más título
que el de "nuestro fiel" o "de nuestra casa".En cuanto a sus asuntos privados, quedan datos de su actividad como
almacenista de granos y como banquero, habiendo realizado
importantes préstamos tanto al rey Pedro III como a su hijo Alfonso III.En todas sus actividades, oficiales y privadas, contó con la
colaboración incondicional de sus cuatro hermanos citados, quienes
además aparecen en los documentos reales desempañando funciones
independientes de las de su hermano. En cambio no consta que
ninguno de los hijos de Moshe (Isaac, Abraham y Salomó) ejerciera
cargo público alguno, lo cual no quiere decir que la familia perdiera
relevancia, sino que cuando la siguiente generación de los Portella
tomó el relevo, los judíos aragoneses ya casi no aparecen ostentando
funciones oficiales del reino.Moshe de Portella murió en Tarazona en el año 1293.